Las subestaciones eléctricas pueden verse seriamente afectadas por las grandes bandadas de palomas o estorninos.
Las líneas de alta o media tensión pueden necesitar su rectificación para evitar la electrocución de cigüeñas y otras aves grandes.
Los cables ópticos y los equipos de control de las subestaciones eléctricas o de distribución de gas, pueden quedar inutilizados por los roedores.
Los complejos sistemas informáticos, y sus redes de transmisión de datos pueden quedar bloqueados por un simple ratón.
El impacto directo de un rayo puede destruir una instalación, y si se descarga sobre un pararrayos las sobretensiones electromagnéticas pueden afectar a los equipos eléctricos y electrónicos próximos.
La protección de puntos sensibles y problemáticos cuesta menos que una avería.